jueves, 27 de noviembre de 2014

Respecto al estado actual del cine de taquilla.



Estos días me di un ultimátum. Decidí que si el trailer de "Star Wars: The Force Awakens" es malo u otro de esos diabólicos clips de un minuto que no generan ni construyen nada al beneficio de la película, sino que son puras imágenes sin sentido y que no causan ninguna emoción, entonces dejaría de ver trailers por un largo rato. Hace tiempo ya se siente el constante desgaste en este tipo de superproducciones hollywoodenses que siguen la misma fórmula boba y del uso constante de los mismos recursos cinematográficos, una y otra vez.
El mayor problema fue cuando las grandes productoras descubrieron que pueden satisfacer a muchos más con mucho menos. Saben que la mayoría de la gente va a crear expectativas con el "trailer del teaser del trailer" y con eso va a bastar para que mucha gente los alaben como los dioses de taquilla que son. Es puro marketing y carece de esa chispa especial que motiva a la gente a ver cine. Nos vuelve tontos; fáciles de complacer. Ese no debería ser el caso. No deberíamos dejarnos alimentar con tan poco. Con esto no quiero decir que seamos unas bestias consumistas y demandantes que no pueden ser satisfechas con nada, pero sin embargo debería haber algún tipo de recompensa por todos estos anuncios que se arrastran a través de los años.
Mi mayor queja con el estado actual del cine comercial viene de la mano de las películas de superhéroes o basadas en cómics. Y antes que alguien me tire con algo por la cabeza me gustaría dejar en claro cual es mi mayor problema. Hace poco se ha anunciado decenas de películas del género, tanto de parte de DC como de Marvel (las dos mayores potencias en material de cómics hace añares). Esto dio a surgir la polémica y la pregunta del "¿No se les está yendo la mano?". Al principio uno no puede no sentir ese dulce gusto de que están adaptando tus franquicias favoritas a la pantalla grande, con estas superproducciones que derrochan millones con el tal de ganar muchos millones mas; pero eventualmente algo se siente fuera de lugar, todo pierde originalidad. Antes uno de estos filmes era algo anticipado, nuevo, dando las esperanzas de ver una gran adaptación de algunos de los personajes más queridos pasando a un formato nuevo, más dinámico y distintamente visual a su manera. Ahora el elemento de la sorpresa se perdió y las probabilidades de que las cosas empiecen a ir de mal en peor se ven muy cerca con el anuncio masivo de tantas adaptaciones.
Hubo un momento en el que sentí cierta emoción por ver que se le estaba dando el reconocimiento debido a todos estos personajes, sagas, etc. Pero finalmente no pude parar de sentir cierto miedo y duda sobre si estos pasos estaban yendo en una dirección correcta. Hay distintas variables que pueden salir de este lío, las cuales voy a enumerar abajo.

Opción A: La primera opción (o como me gusta llamarla "La casi improbable") es que todo vaya bien. Que tanto estas adaptaciones como otros tipos de formatos masivos se vean bien ajustados e incrementen en calidad con el paso de los años. Es ridículo pensar que esto es posible, pero tampoco se puede descartar. Al incrementar el margen de material claramente se incrementa enormemente el margen de error.

Opción B: Esta opción la metería en la categoría de lo que puede llegar a pasar y seria ideal que pase, incluso no siendo una opción utópica. En este caso la industria se mantiene firme, con sus altos y bajos, algunas películas superan a sus antecesoras, otras se ven sumidas en el abucheo de la gente. Si esto sucede claramente el público va a perder cierto respeto o confianza en estas producciones y va a tener más cuidado a la hora de elegir consumir todas las adaptaciones que les tiren a la cara. La industria va a bajar algunos cambios y vamos a ver tiempos mejores; con menos cantidad pero un probable aumento en calidad.

Opción C: Esta es la opción que yo, personalmente, creo que es mas probable. La industria va a decaer, eventualmente en este periodo de tiempo en el que tienen planeado sacar esta excesiva cantidad de películas, con tal de exprimir la última gota de creatividad que puedan; de producir toneladas de dinero. Cuando esto pase va a haber un daño que se va a ir viendo gradualmente, ya que estas películas tienen conexión una con las otras y el fracaso de una puede desencadenar una serie de eventos desafortunados que va a terminar con esta oleada de filmes basados en comics. Si esto pasa se va a ver muy difícil remontar de vuelta al punto de gloria previo y tal vez la única forma es alienando mas cada película y dejar de querer construir este universo masivo que funciona bien en el formato comic pero que no se las ve muy bien en dos horas (aproximadamente) de duración en una película. Esto nos traería de regreso a poner a otros tipos de talentos detrás de estos proyectos, así como ha pasado con Batman, tanto de Nolan y Burton; Spiderman, con la trilogía original de Raimi; incluso los origines fílmicos de Superman, con la estelar actuación de Reeve, haciendo del hombre de acero.



Dejando atrás lo que es la versión más masiva del cine taquillero me gustaría hablar de otros conceptos que se están comiendo a la industria.
Es momento de hablar sobre el tema remakes y secuelas innecesarias. Esto se popularizo demasiado en los últimos 10 años, al punto que ahora vemos refritos constantes de conceptos que ya vimos y que, desafortunadamente, no pueden igualar. Ahora, no soy una de esas personas que se oponen a las remakes, algunas grandes películas de los últimos años tal vez provienen de origines mas antiguos o de adaptación de conceptos que se han refinado, creando así una mejor obra. Me parece absurdo prender fuego una película (metafóricamente hablando) por el solo hecho de ser una adaptación o una remake. Esto no quiere decir que haya que darles más lugar en la industria, pero al menos hay que esperar a ver para poder criticar, lo cual me parece un principio básico de la apreciación de cualquier arte. El mayor problema con esto proviene que realmente no se hacen cosas buenas a partir de todas estas ideas que vimos incansables veces y que ya tenemos grabadas en la cabeza de una forma, ya sea por lo memorable de las actuaciones, la dirección o lo icónico del filme en si. Pongamos como ejemplo Robocop (2014). Si bien la película contó con un director reconocido como el brasilero José Padilha y un protagonista (que en lo personal aprecio mucho su rol en la serie The Killing) como Joel Kinnaman, esta misma no pudo lograr ninguna simpatía en la gran mayoría de los espectadores. Mas allá de las fallas que tenga dicha película, separado de sus antecesoras, lo que la condeno fue el hecho de que pasaron muchos años donde la gente tomo una gran simpatía y afecto por la original Robocop de 1987, la cual es una de las películas mas icónicas de la década de los 80s. Por mas esfuerzo que se le ponga a la recreación de estos formatos es muy difícil poder ponerse a la par o superarlos, ya que no solo contamos con el factor nostalgia, si no que nos vemos demasiado acostumbrados a una imagen que tenemos grabada en la cabeza durante años.
Otro de los mayores problemas con respecto a la interminable recreación, adaptación y continuación de películas de culto es que ninguna se concentra en explorar una parte nueva y rica de la historia. Por lo general vemos los mismos personajes, haciendo las mismas cosas, pero por alguna extraña razón siempre son las mejores cosas que se cambian. No hay dedicación en arreglar los pequeños errores que las películas originales pudieron tener, si no que se trata de buscar la distinción en las partes mas sutiles e icónicas. No hay porque hacer referencia a todo lo que hubo antes con tal de mantenernos constantemente al tanto de que estamos viendo algo que ya vimos; no es necesario poner a los personajes en las mismas situaciones pero adaptadas de una nueva forma para crear la ilusión de frescura y novedad; no hay porque recordarnos segundo a segundo que estamos viendo algo que ya vimos o una continuación a algo que estuvo descansando durante años, mientras que el titulo de la película, claramente, nos esta mostrando esto sin la necesidad de decírnoslo constantemente.



Hablar de clichés me parece innecesario. Todos sabemos como algunos pueden ser muy molestos; pero al mismo tiempo otros pueden ser raíz de una escena mas memorable, haciendo que el hecho de saber lo que se viene sea mas satisfactorio. De todas maneras esto es algo que es formula en el cine y que estamos muy lejos de cambiar, por que es parte de la gracia de muchas películas, seguir un formato pero al mismo tiempo romper o extender las paredes del mismo, lo cual es algo que la industria que lidera el box office, se olvida de hacer.

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